Diario:Biología de agua dulce, 64(6), págs. 1183-1195.
Especies (aves):Ganso campestre (Anser fabalis), ganso de frente blanca menor (Anser erythropus)
Abstracto:
La acelerada tasa de cambio ambiental inducido por el ser humano plantea un desafío significativo para la vida silvestre. La capacidad de los animales silvestres para adaptarse a los cambios ambientales tiene consecuencias importantes para su aptitud, supervivencia y reproducción. La flexibilidad conductual, un ajuste inmediato del comportamiento en respuesta a la variabilidad ambiental, puede ser particularmente importante para hacer frente al cambio antropogénico. El objetivo principal de este estudio fue cuantificar la respuesta de dos especies de gansos invernantes (ganso campestre Anser fabalis y ganso de frente blanca menor Anser erythropus) a las malas condiciones del hábitat a nivel poblacional mediante el estudio del comportamiento de forrajeo. Además, probamos si la plasticidad conductual podría alterar el nicho trófico. Caracterizamos los comportamientos de forrajeo y calculamos el área de campeo diaria (HR) de los gansos utilizando datos de seguimiento del sistema de posicionamiento global. Calculamos áreas elípticas estándar para cuantificar la amplitud del nicho utilizando los valores δ13C y δ15N de los gansos individuales. Relacionamos la plasticidad conductual con la calidad del hábitat utilizando modelos ANCOVA (análisis de covarianza). También probamos la correlación entre las áreas elípticas estándar y la frecuencia cardíaca (FC) usando un modelo ANCOVA. Encontramos diferencias significativas en los comportamientos de forrajeo de los gansos entre años en su área de forrajeo diaria, distancia y velocidad de viaje, y ángulo de giro. Específicamente, las aves aumentaron su área de forrajeo para satisfacer su requerimiento diario de ingesta de energía en respuesta a las malas condiciones del hábitat. Volaban más sinuosamente y viajaban más rápido y distancias más largas diariamente. Para el ganso de frente blanca menor en peligro de extinción, todas las variables de comportamiento se asociaron con la calidad del hábitat. Para el ganso campestre, solo la FC y el ángulo de giro se correlacionaron con la calidad del hábitat. Las aves, especialmente el ganso de frente blanca menor, podrían haber tenido una posición trófica más alta en malas condiciones. Nuestros hallazgos indican que los gansos invernantes mostraron un alto grado de plasticidad conductual. Sin embargo, comportamientos de forrajeo más activos en malas condiciones de hábitat no condujeron a un nicho trófico más amplio. La disponibilidad de hábitat podría ser responsable de las respuestas divergentes de la FC de forrajeo y el nicho isotópico al cambio ambiental inducido por el ser humano. Por lo tanto, mantener los regímenes hidrológicos naturales durante el período crítico (es decir, de septiembre a noviembre) para garantizar la disponibilidad de recursos alimenticios de calidad es fundamental para el futuro de las poblaciones de gansos dentro de la ruta migratoria de Asia Oriental-Australasia.
PUBLICACIÓN DISPONIBLE EN:
https://doi.org/10.1111/fwb.13294

